Los medicamentos, en su gran mayoría, son sustancias químicas extrañas para nuestro organismo, por lo tanto fuera de ejercer su acción beneficiosa (para la cual han sido creados) pueden provocar además otros efectos, no deseados, (toxicidad, efectos colaterales y contraindicaciones) que deben ser tenidos en cuenta al decidir su uso.

 

        Como dijimos, todo medicamento es un producto químico EXTRAÑO para nuestro organismo y el cuál, sin importar la vía por la que se administre, debe tener un paso obligatorio por el hígado, nuestro órgano vital para la metabolizaciòn (activación) de cualquier medicamento.   

        Por ello, ya sea en comprimidos, jarabe, inyectable o transdèrmico, el producto utilizado necesita viajar hasta el hígado para que su metabolismo sea activado, o sea, paso IMPRESCINDIBLE para que un fármaco ejerza su acción.  Solo los medicamentos inhalados pueden, en algunos casos, evitar este mecanismo.

       

Ahora bien. ¿A que viene esta introducción?

Usted debe ser INFORMADO por su médico (por otro lado ÙNICA persona autorizada a indicarle tal o cual medicamento) de lo que se pretende conseguir con su administración pero también de los efectos a los que se encuentra expuesto por su uso. Es moneda corriente detectar que un paciente esta tomando determinada medicación por “consejo” familiar, vecina, o porque a otra persona “ese” le hizo bien.

        Además, usted debe saber que la dosis para los niños NO ES la mitad de la que toma un adulto. El hígado de los niños no esta preparado para metabolizar muchos de los medicamentos que usamos a diario los adultos. Por este motivo, usted podrá observar que gran parte de los fármacos están indicados para su uso en mayores de 12 años.

        Con respecto al uso o no, de los llamados “medicamentos genéricos” existen varias controversias a considerar:

1)    como en cualquier producto que usemos existen variaciones en la calidad del mismo. Podemos comprar el mismo medicamento con un muy amplio margen de precio. (por ejemplo: determinado antibiótico por $25 o el mismo por $100). No siempre el de 25 es malo y tampoco siempre el de 100 es el mejor. Pero la calidad de un producto serio y con controles de elaboración, como lo hacen la mayoría de los Laboratorios Farmacéuticos importantes es una seguridad. SIEMPRE consulte a su médico sobre que marcas debe utilizar por su seguridad. Como dicen las abuelas, (que no se equivocan) muchas veces lo barato sale caro, y con La Salud no se juega.

2)    Con respecto a si se puede usar o no un medicamento cuya fecha esté vencida o poco legible la respuesta es terminante: NO. 

Todo medicamento, por LEY (existen leyes sobre uso de medicamentos y sobre productos químicos) debe tener una leyenda donde figure en forma visible y clara tanto el lote al que pertenece dicho fármaco así como su fecha de vencimiento, la cuál DEBE SER RESPETADA y nunca utilizarse fuera de éste límite, aunque el periodo de caducidad sea de pocos meses o semanas.  ¿Por qué? Porque no está garantizada su efectividad luego de determinado tiempo. Esto en química se llama ESTABILIDAD. Esto es que mantenga sus propiedades físicas y químicas inalteradas.

                Si bien la mayoría de los fármacos, una vez vencidos pierden su efecto beneficioso, CONSERVAN sus efectos tóxicos y colaterales intactos. Y existen algunos de uso común (como las tetraciclinas,( un antibiótico utilizado frecuentemente en piel y en vías urinarias) donde una vez vencido su toxicidad puede ser grave y, a veces, letal.

                Usted no les daría a sus hijos unas hamburguesas que estén vencidas (ni siquiera por un día). Tengamos los mismos recaudos con los remedios.      

Debemos ser cuidadosos con los medicamentos. Automedicarse, usar durante mucho tiempo alguno sin el control de su médico, usarlos “por las dudas”;”porque me hace sentir mejor” o porque “a mi vecina le dio resultado” puede provocarnos algún Dolor de Cabeza.(ojo!, que esto último es una metáfora. No la medique.)

  “Todo es veneno, nada es veneno…”   Paracelso (1523)

 

                                                          Daniel Puliti. 

 
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